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Comparaciones de coronavirus, plagas y sacerdotes

¿Me acompañas en oración junto a Daniel?

“Ay, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos.”

“Hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas….”

“Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro…. los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti”.  (Daniel 9:4-7)

¡No puedo evitar pensar cuan privilegiados somos de estar entre la generación aquí en la tierra en estos tiempos!

Algunas personas podrían pensar que esta afirmación es extraña si se tiene en cuenta lo que el mundo está enfrentando con la plaga moderna llamada coronavirus. Sin embargo, ¿cuántas generaciones de creyentes nos han precedido que esperaban estos últimos tiempos cuando el retorno del Mesías se acercaba? La pregunta es ¿qué deberíamos estar haciendo y que podemos esperar?

Algunos “síntomas” similares de los últimos tiempos fueron vistos en tiempos de José cuando se encontraba en Egipto justo antes de revelarse a sus hermanos. ¿Qué hizo? Pidió a todos los egipcios que salieran de su presencia. ¿Qué ha ocurrido en nuestros tiempos? Que a los turistas de afuera no se les permitió entrar en la tierra. ¿Nos estamos acercando a la revelación del Mesías a Su pueblo?

Los hebreos estuvieron en Goshen antes del Éxodo durante el tiempo de las plagas. ¿Cómo fue afectado Goshen por las plagas? ¿Hubo oscuridad allí? No. De hecho, la única plaga que pasó por Gosehn fue el ángel de la muerte, pero los hebreos fueron cubiertos por la sangre del cordero del sacrificio que se había untado en las jambas de las puertas.  Tenemos que estar cubiertos con la sangre de Yeshúa mientras que las plagas inundan nuestras ciudades; ser testigos de Él a medida que avanzamos, llenos de fe y esperanza. La victoria no es nuestra sino Suya a través de nosotros para que otras personas puedan experimentar su paz.

Dios podría haber logrado todo en Egipto con una sola plaga. ¿Por qué fue necesario repetir el proceso del endurecimiento del corazón de Faraón una y otra vez?  Si pensamos en los desastres que han sucedido recientemente en el mundo ¿que es lo que vemos? Terremotos, volcanes, inundaciones. Desgraciadamente, la gente tiende a pasar por ellas, superarlo y volver a la vida normal.

Números 16:41-50 nos muestra la razón por la que Dios a veces repite las cosas para que entendamos el significado de ello. La gente se quejaba, Dios dijo a Moisés y a Aarón que se salieran del camino porque bueno, ya es suficiente. ¿Qué hicieron? Como conocían el corazón de Dios, que no era el de destruir a su pueblo intercedieron con una ofrenda. Se colocaron entre la vida y la muerte sosteniendo el incensario en medio de la congregación para expiar los pecados.  La plaga había comenzado. Muchos murieron, y, no obstante, la plaga fue detenida antes de que hubiera completa destrucción. La gente necesitaba reconocer a Dios, no la sabiduría y el conocimiento del hombre.

Nuestro objetivo es buscar el corazón de Dios, el cual es: ‘Vivo yo’, dice Jehová el Señor, ‘que no me complazco en la muerte del impío, sino que se el impío se aparte de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿Por qué habéis de morir, oh casa de Israel?’ (Ezequiel 33:11)

Nuestro objetivo es ser testigos en este mundo. De la misma manera que Aarón el sacerdote, somos llamados a interceder por las personas, levantar el incensario e interceder por ellos.

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By | 2020-06-09T10:35:06+00:00 junio 9th, 2020|Sin categorizar|Comments Off on Comparaciones de coronavirus, plagas y sacerdotes