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Entrando a Jerusalén en un asno

Jesús (Yeshua) es un tipo diferente de rey que dirige un tipo diferente de reino. Como parte de su reino, estamos llamados a ser un tipo diferente de ciudadano.

En Mateo 21, encontramos que Jesús mostró simultáneamente humildad y autoridad. Les dijo a sus discípulos que fueran a buscar un asno con su pollino. Jesús dijo: “Si alguien te dice algo, dile que el Señor los necesita, y él los enviará de inmediato” (Mateo 21:3).

¿Por qué escogió Jesús montar en un asno en lugar de un caballo? Un caballo sería mucho más impresionante. Jesús no vino como un rey conquistador en un caballo con carros de guerra. El líder más grande de todos los tiempos sabía la importancia del simbolismo. El asno era un símbolo de humildad y paz.

Sus caminos son mejores

Estamos llamados a ser diferentes de los ciudadanos de este mundo. En lugar de intimidar, defender a los débiles. En vez de mentir, decir la verdad. En vez de quejarse, tener gratitud. En lugar de pereza, trabajar con entusiasmo. ¡En vez de rendirse, perseverar! ¡El rey Jesús nos llama a comportarnos de manera diferente!

Cuando Jesús entró en Jerusalén en un asno, fue el cumplimiento de una profecía cientos de años antes:

¡Regocíjate mucho, hija de Sión! ¡Grita, Hija de Jerusalén! Ves, tu rey viene a ti, justo y teniendo la salvación, gentil y cabalgando en un asno, en un pollino, hijo de asna. Voy a quitar los carros de Efraín y los caballos de guerra de Jerusalén, y el arco de batalla se romperá. Proclamará la paz a las naciones. Su gobierno se extenderá de mar a mar y desde el río hasta los confines de la tierra. (Zac. 9:9-10)

¡Qué hermoso ejemplo de un “líder sirviente”! ¡Es un rey que inspira a su pueblo a través del amor abnegado!

Se humilde y conoce tu autoridad

Más tarde, Jesús usó su autoridad para expulsar a aquellos que estaban usando las cortes del templo para la codicia y la actividad deshonesta. No te equivoques: la humildad no es debilidad. La mansedumbre es fuerza bajo control. Conociendo su autoridad, Jesús ejerció la fuerza bajo control. No fue indeciso. Tomó medidas justas.

Jesús estaba legítimamente enojado; quería restaurar el Templo como lugar de culto. Citando a Isaías 56:7, Jesús dijo en Marcos 11:17: “¿No está escrito: ‘Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones’? Pero la han convertido en ‘una guarida de ladrones'”.

Jesús tomó medidas decisivas para restaurar el Templo a lo que debía ser. Era un hombre de humildad y autoridad. Estamos llamados a seguir sus pasos.

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By | 2019-11-30T14:36:23+00:00 noviembre 30th, 2019|Sin categorizar|0 Comments

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