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¿Huyendo de problemas?

Cuando hablamos sobre “tribulación”, muchos piensan inmediatamente en escenarios de los últimos tiempos. Sin embargo, también necesitamos considerar nuestra actitud general ante la adversidad. ¿Cómo debe reaccionar el creyente normal ante los tiempos de dificultad?

En el Nuevo Pacto, la palabra griega thlipsis se traduce como “tribulación, aflicción, problemas, angustia, persecución, carga y presión.” Aparece 45 veces en el texto. De una simple búsqueda en las referencias:

  • Treinta y ocho hablan de ser fortalecido, ayudado, animado, rescatado en medio de tiempos de adversidad.
  • Siete no parecen ser relevantes para esta cuestión.
  • CERO veces hay promesa de que el creyente no se tendrá que enfrentar a la adversidad o que será sacado del mundo para no tener que enfrentarse a la adversidad (¡!)

En hebreo, tsarah es el equivalente al griego thlipsis. Tsarah se traduce como “problemas, aflicción, adversidad, angustia, tribulación, dificultad.” Aparece 73 veces en la Ley y los Profetas. Así también, en una búsqueda rápida:

  • Sesenta y nueve hablan de clamar a Dios, ser protegidos, rescatados y fortalecidos mientras pasan tiempos de dificultad. 
  • Tres no parecen ser relevantes.
  • Un caso en que la aflicción es quitada o evitada.

Mucha de la oración en los Salmos es un clamor a Dios durante la adversidad. El concepto hebreo de salvación es rescate, arrepentimiento, purificación y protección durante los ataques de un enemigo.

Solos no

Uno de los aspectos de nuestra fe es aprender a tratar con los tiempos de dificultad. Dios está especialmente presente en los tiempos de dificultad (Salmo 46:1, 91:15). Puesto que la cultura del mundo predominante es inmoral, la experiencia normal de las personas que quieren caminar en justicia es tener que enfrentarse a dificultades.

Una de mis preocupaciones con la enseñanza del “rapto pretribulación” es, no solo su escatología incorrecta, sino la actitud general sobre cómo tratar con la adversidad. La fe nos ayuda en medio de las dificultades. Dios rescata durante las pruebas y las tribulaciones. El carácter se desarrolla enfrentando las situaciones difíciles con fidelidad y paciencia. Los avivamientos vienen a menudo acompañados de persecución.

¿Qué semilla eres?

Una persona que no sabe cómo responder a la adversidad será como la segunda semilla de la parábola de Yeshúa en Mateo 13:21: “pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.”

Tanto los mensajes de “rapto pretribulación” como los de “solo comodidad”, están produciendo creyentes sin raíz ni carácter, que no podrán resistir los tiempos difíciles que nos esperan. Muchos abandonarán rápidamente, como en la parábola de Yeshúa. Responder a la adversidad en fe y en el conocimiento del poder de Dios para liberarnos cada día es de importancia crítica para nuestra generación.

Hechos 14:22 – “Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que permaneciesen en la fe y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.”

El mensaje de toda la Biblia nos da una fortaleza tremenda para los tiempos de adversidad. Tenemos victoria en medio de la dificultad, no evasión de la adversidad.

*Nota del editor: Este tema es tan relevante en estos tiempos que hemos recuperado este artículo del archivo de 2017.

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By | 2020-06-27T15:55:12+00:00 junio 25th, 2020|Sin categorizar|0 Comments

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