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Madurez – de “Tribal tóxico” a “Más allá del equipo”

Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño. Cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño (1 Corintios 13:11)

Un niño pequeño es el centro de su propio mundo, sin perspectiva de cuán pequeños son en realidad. Su propia voluntad y deseos son primordiales. Es posible que dos niños pequeños en un mismo lugar ni siquiera interactúen entre sí, jugando su propio juego, exigiendo comida cuando tienen hambre y haciendo un revoltijo sin recogerlo. Tienen una forma de hacer las cosas y esa es la única manera. Cosas muy pequeñas captarán su atención y los harán llorar o reír, ponerse celosos o tristes. Solo aprecian el momento y no la visión mas amplia. En un adulto esto es “niñería” y es distinto a “infantilidad” o “inocencia”.

Una expresión adulta de niñería es el “tribalismo tóxico” – mi tribu, mi grupo, mi familia deben triunfar a cualquier precio, ya sea correcto o incorrecto. Eso no quiere decir que las tribus no son importantes en los ojos de Dios – la Escritura muestra claramente que Dios se involucra con las tribus del mundo. El “tribalismo tóxico” es la perversión de una identidad tribal saludable.

No es ninguna coincidencia que Pablo habla de “madurez” después de sus comentarios sobre el habla. La “profecía”, las “lenguas” y el “conocimiento” acabarán (cap. 13:8) – son parciales y temporales. Nuestro mundo está inundado de palabras y opiniones, y los poseedores de opiniones siempre tienen razón – al menos en nuestros propios ojos. Según un artículo del Washington Post del 2015, se necesitarían 305,500,000,000 de páginas para imprimir todo el Internet – ¡feliz lectura!

Las opiniones influyen en la profecía, porque somos humanos y por eso solo “en parte conocemos y en parte profetizamos” (cap. 13:9) en lugar de tener un canal completamente abierto hacia Dios; aunque al mismo tiempo se nos ordena no “despreciar la profecía” (1 Tesalonicenses 5:20). La profecía es importante, pero no es lo más importante.

Pablo está conectando la madurez, la adultez, la mayoría de edad, con algo más permanente: “Y ahora estos tres permanecen: fe, esperanza y amor. Pero el mayor de ellos es el amor”. v13

El mundo necesita “padres” que realmente amen, llenos de fe y esperanza. Aquellos que miran más allá de sus propias necesidades, más allá de las necesidades de su propia tribu, hacia la gran imagen del Reino de Dios. Su conversación no se vuelve continuamente a sí mismos, sus opiniones, su grupo, su beneficio, su gloria. Incluso sacrifican un enfoque legítimo en sí mismos para enfocarse en los demás, aun si otros son exigentes o agresivos. Aceptan a esos otros incluso en su inmadurez o pecado y no necesitan tener el control.

En el mundo político, a esas personas se les llama “estadistas”, políticos que ven más allá de su propio partido y reelección. En el Cuerpo del Mesías, algunas de estas personas son genuinos “apóstoles” – aquellos con un grado de responsabilidad translocal para las congregaciones y la plantación de iglesias, capaces de pastorear un equipo diverso, muchas veces a un gran costo para ellos mismos. En la familia, tales personas son, por supuesto, “padres” – ni abusivos, ni ausentes, física o emocionalmente. Tal persona ha “dejado a un lado las maneras infantiles” y “se ha convertido en un hombre”.

Una meta principal de Dios en los últimos tiempos es levantar a una última generación de padres en todo tipo de diferentes esferas, para resistir la creciente inundación del mal, protegiendo a los que están bajo su cuidado. El Cuerpo del Mesías necesita interceder por ellos, reconocerlos y apoyarlos. Sin su presencia, habrá un gran e imparable deslizamiento hacia el abismo. Si este eres tú, ¡ahora es el momento de levantarte al lugar más bajo!

“He aquí, yo envío al profeta Elías antes de que llegue ese gran y terrible día del Señor. Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo y golpee la tierra con destrucción”. Malaquías 4:5-6

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By | 2019-12-08T14:58:14+00:00 diciembre 8th, 2019|Sin categorizar|0 Comments

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