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Nueva actitud para tiempos difíciles

Estamos entrando en tiempos un tanto nuevos y difíciles. Me parece que necesitamos una mayor comprensión como creyentes en Yeshúa sobre cómo relacionarnos con las pruebas y tribulaciones.

Finalmente, es la voluntad de Dios que vivamos en bendición material. Al final de la Biblia, vemos que ya no habrá dolor, ni maldición, ni lágrimas (Apocalipsis 21:4).

Sin embargo, en este período de tiempo, los seres humanos tienden a apartarse de Dios durante tiempos de comodidad y volverse hacia Él en tiempos de dificultad. Las personas que no creen parecen estar menos interesadas en escuchar acerca de Dios cuando todo es fácil, y parecen más abiertas cuando la situación es difícil.

Aún para nosotros como dedicados creyentes, tendemos a ser menos fervientes y más ocupados con las cosas del mundo y la carne cuando todo es fácil. Cuando tenemos que lidiar con dificultades, tendemos a inclinarnos más hacia la humildad, pureza, oración y unidad.

Cuando hay más dificultad externamente, tiende a haber un mayor movimiento hacia las cosas espirituales. En esta manera misteriosa, los tiempos difíciles pueden ser una bendición. Los tiempos difíciles son en parte un juicio de Dios. Este juicio es su gracia para acercar tanto a los no-creyentes como a los creyentes.

Dios no quiere que suframos. Pero Él ve que en tiempos de sufrimiento hay un mayor avance espiritual. No medimos la bendición solo por comodidad material sino por pureza espiritual.

Por lo tanto, en tiempos difíciles necesitamos buscar la bendición positiva y el propósito de Dios. Necesitamos reconocer la soberanía de Dios y Sus juicios justos en medio de pruebas y tribulaciones.

Al final de los tiempos, el pueblo de Dios comenzará a alabar a Dios particularmente en torno al tema de que los juicios de Dios son justos. Eso representa un cambio significativo de actitud para la mayoría de nosotros.

  • Apocalipsis 11:17-18 – “Te damos gracias, oh Dios … y vino Tu ira y llegó el tiempo de juzgar a los muertos y recompensar a tus siervos …”
  • Apocalipsis 15:4 – “Porque tus justos juicios han sido revelados …”
  • Apocalipsis 16:7 – “Sí, tus juicios son justos y verdaderos …”
  • Apocalipsis 19:2 – “Porque tus juicios son justos y verdaderos …”

Cuando surgen dificultades, hay un lado divino y un lado demoníaco. Hay dos verdades opuestas ocurriendo al mismo tiempo. En medio de la dificultad, necesitamos reconocer y someternos a la parte que es de Dios; y entonces podemos resistir y oponernos a la parte que no es de Dios.

Santiago 4:7 – Sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. (ver también 1 Pedro 5:6-9)

Cuando vemos tiempos difíciles en la economía, en la política, en la salud pública, tenemos que reconocer la situación como un juicio misericordioso de Dios para humillarnos; lo que a su vez permitirá que Dios nos sane y restaure nuestra nación.

II Crónicas 7:13-14 – Cuando yo cierre los cielos para que no llueva; y cuando mande a los saltamontes devorar la tierra; y si envío una plaga sobre mi pueblo; y si Mi pueblo que lleva Mi nombre se humilla, ora y busca mi rostro y se aparta de sus malos caminos; entonces escucharé del cielo y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.

Observa que en el versículo 13, el Señor asume la responsabilidad total como Aquel que ha causado la dificultad. La dificultad es vista como el juicio de Dios sobre el pecado. (No es fácil para las personas ver dificultades como el juicio de Dios como resultado de sus propios errores). El propósito del juicio es para nosotros; es para hacernos arrepentir y volver a Él.

Cuando nos arrepentimos, Dios promete sanarlo todo. La solución a la situación económica no es la economía. La solución no está en la mayoría de las personas que no conocen a Dios. La solución está en la comunidad de fe. Si nos arrepentimos y buscamos a Dios, Él resolverá el problema externo.

Del mismo modo, la solución a la situación política no es política, es la oración. La solución al problema de salud no está en el departamento de salud, sino en volvernos a Él. El propósito de Dios es salvar a los pecadores y purificar a los santos. Cuando eso sucede, Él puede proporcionar fácilmente las bendiciones materiales.

Daniel profetiza de tribulación en los últimos tiempos y el dominio del Anticristo por un cierto período.

Daniel 11:31-33, 35 – Y sus fuerzas armadas se levantarán y profanarán la fortaleza del templo; y abolirán el sacrificio perpetuo y establecerán la abominación de la desolación; con halagos hará apostatar a los que obran inicuamente hacia el pacto. Mas el pueblo que conoce a su Dios se mostrará fuerte y actuará poderosamente. Y los entendidos entre el pueblo instruirán a muchos.  Sin embargo, durante muchos días caerán a espada, a fuego, en cautiverio y despojo … Y algunos de los entendidos caerán, a fin de ser refinados, purificados y emblanquecidos hasta el tiempo del fin; porque aún está por venir el tiempo señalado.

Las fuerzas del mal destruirán casi todo. Sin embargo, durante ese mismo tiempo muchas personas vendrán a la fe, y el pueblo de Dios será purificado y refinado. Durante horrible persecución serán poderosos en espíritu y fe.

Es fácil tener una actitud victoriosa cuando todo es cómodo. Es como mirar un equipo deportivo en la televisión. Sin embargo, la verdadera victoria está en superar las pruebas y tribulaciones. En tiempos de bendiciones, somos victoriosos. Cuando tenemos fe en medio de la dificultad, somos más que victoriosos.

Romanos 8:35,37 – ¿Quién nos podrá separar del amor de Dios? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? … Pero en todas estas cosas, por medio de Aquel que nos ama, somos más que vencedores.

Dios quiere que venzamos y salgamos victoriosos. Nos lleva a través de dificultades; nos acompaña; nos instruye, nos alienta y nos ayuda. A medida que nos aferramos al amor de Dios en medio de esas dificultades, somos fortalecidos en la fe y forjados como el acero. De esta manera, vemos bendiciones aún mayores durante tiempos de dificultad que en tiempos de tranquilidad.

Cambiemos nuestra actitud acerca de los tiempos de prueba y tribulación. Vemos la mano de Dios. Nos sometemos a la voluntad y al propósito de Dios detrás de la dificultad. Permitimos que Dios nos purifique, nos humille. Nos aferramos a Su amor. Mostramos fe en medio de las pruebas. Dios obrará en nuestros corazones y luego en los corazones de quienes nos rodean.

Santiago 1:2-4 – Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando estén pasando por diversas pruebas. Bien saben que, cuando su fe es puesta a prueba, produce paciencia. Pero procuren que la paciencia complete su obra, para que sean perfectos y cabales, sin que les falta nada.

Cuando vemos los propósitos positivos de Dios en medio de las pruebas, podemos considerarlo todo como bendición y alegría. Eso requiere fe. Se necesita una nueva actitud de fe para obtener la victoria en medio de las pruebas y tribulaciones.

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By | 2020-07-20T13:19:40+00:00 julio 20th, 2020|Sin categorizar|0 Comments

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