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Purim y la batalla espiritual sobre Irán

Este año Purim se celebra el 9 y 10 de marzo.

Es tiempo de orar por Irán. Hay una intensa batalla espiritual sobre la nación, que afecta a Israel, a los cristianos, a la región y a todo el mundo. Por tanto, es tu batalla también.

Irán/Persia tiene un papel doble en Purim, la Fiesta de Esther. Amán, el alto funcionario persa, es el archienemigo de los judíos y busca su exterminio. Mientras tanto, el rey Jerjes condena y salva al pueblo judío con sus acciones. Esa dicotomía continúa hoy.

Hezbollah, servidor de Irán, recientemente levantó una estatua de Qasem Soleimani, el brutal comandante iraní asesinado en un ataque norteamericano con misiles.  La estatua está situada en el sur de Líbano, mirando a Israel, como símbolo deliberado de la intención declarada de Irán de “liberar Palestina” y de “borrar a Israel del mapa”.

El Irán chiíta no solo es antiisraelí, sino anticristiano. Está en el puesto noveno del mundo por persecución a los creyentes, según la lista mundial de persecución  de Puertas Abiertas: “Todas las personas de etnia persa son consideradas como musulmanas. Cualquier persona de origen persa que deja el Islam, puede enfrentarse a la pena de muerte o prisión por ‘crímenes contra la seguridad nacional.’

Irán también amenaza al mundo a través de sus intentos de desarrollar armas nucleares. El controvertido marco de acuerdo nuclear de 2015  busca controlar el programa nuclear iraní y limitarlo a usos civiles, a cambio de levantar las sanciones. En 2018, el gobierno de Trump abandonó el acuerdo, argumentando que Irán había incumplido los términos.

Daniel, durante el reinado de Ciro, rey de Persia (hoy Irán) y, después de un ayuno de tres semanas, conoció personalmente la intense batalla asociada a Persia (recordemos que Miguel es el arcángel de Israel según Daniel 12:1):

Pero el príncipe de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia. Daniel 10:13

El Elam bíblico estaba situado en el suroeste del Irán actual.  Elam era el primer hijo de Shem, hijo de Noé, lo que convierte a los elamitas en pueblo semítico y herederos de bendición. En Jeremías 49:35-39, encontramos una profecía clave para Elam, pronunciada durante el reinado del malvado rey Sedequías, el último rey de Judá antes de ser conquistado por Babilonia.

La profecía claramente tuvo cumplimiento histórico, pero aún parece tener “ecos” de relevancia en el Oriente Medio actual.

Los babilonios destruyeron Elam/Persia. El rey Ciro (600-530AC), fundador del imperio persa aqueménida, posteriormente conquistó el imperio babilónico y, probablemente, los persas que habían sido dispersados por Nabucodonosor (“a las cuatro esquinas de los cielos”) retornaron en ese momento. Ciro promulgó el “ edicto de restauración” (2 Crónicas 36:22-23),  permitiendo a los exiliados judíos retornar a la tierra y reconstruir la ciudad de Jerusalén. Según  Isaías 45:1, Dios le ungió para esta tarea, el único no judío en ser llamado “mesías” o “ungido” en la Biblia. De esta manera, Dios comenzó a “poner sus trono en Elam”, haciéndolo instrumento en la restauración de Jerusalén.

Ciro procedía de lo que hoy es la provincia de Fars en Irán, casi exactamente el lugar en el que estaba el antiguo Elam y desde allí comenzó su conquista. El imperio persa fue finalmente saqueado salvajemente y “destruido” en 334AC, a manos de Alejandro Magno, cumpliendo así las profecías de Daniel.

La restauración profetizada por Jeremías fue cumplida posteriormente por medio del avivamiento que tuvo lugar en Jerusalén. En Hechos 2:9, leemos que había “elamitas” entre los que respondieron a la predicación de Pedro y que, seguramente, volvieron a casa con el mensaje del evangelio.

La destrucción y restauración divinas de Irán continúan hoy en día. Los iraníes huidos del régimen se encuentran en “los cuatro rincones de los cielos.”  Muchos refugiados iraníes son creyentes en Yeshúa e instintivamente aman a Israel. En el propio Irán, es donde la iglesia (evangélica) tiene, con diferencia, el mayor crecimiento del mundo, según la prestigiosa Operation World, con un 19.6%  anual en 2020.

Irán tiene vocación de liderazgo en la región, como en tiempo de Jerjes, Ciro y también Kedorlaomer, rey de Elam (Génesis 14:1 and 14:4).  Ese liderazgo puede ser para mal o para avivamiento. Unámonos a Daniel en la lucha espiritual por Irán, pidiendo al Señor que expulse el mal y  “establezca su trono en Elam”, salvaguardando a sus hijos, Israel, y la paz del mundo.

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By | 2020-03-09T12:07:38+00:00 marzo 9th, 2020|Sin categorizar|0 Comments

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